La creación de un equipo internacional conlleva muchas decisiones importantes, entre ellas: ¿Se incorporará alguien a la empresa como empleado o trabajará de forma independiente como colaborador externo? La respuesta determina no solo cómo se contrata a esa persona, sino también el tipo de apoyo externo que la empresa pueda necesitar.
Un «contratista oficial» se encarga de la gestión administrativa de la contratación de trabajadores autónomos, mientras que un «empleador oficial» contrata legalmente a los trabajadores en nombre de la empresa.
La elección entre un contratista oficial y un empleador oficial depende, en última instancia, de la clasificación del trabajador. El hecho de que una persona reúna los requisitos para ser considerada contratista independiente o empleado depende de la legislación laboral de su país.
¿Qué es un contratista registrado?
Un «Contractor of Record» (COR) es un servicio prestado por un tercero que se encarga de supervisar los contratos, los pagos y otras tareas administrativas de los autónomos. Las empresas suelen recurrir a un COR para simplificar la gestión de los autónomos en varios países.
Un COR suele encargarse de:
- Acuerdos con contratistas
- Incorporación
- Facturación y pagos (incluidos los pagos transfronterizos en diferentes divisas)
- Documentación fiscal y mantenimiento de registros
Un COR no determina si una persona cumple los requisitos para ser considerada contratista independiente. Eso depende de la naturaleza del trabajo y de las normas de clasificación vigentes en su país.
Algunos proveedores ofrecen asesoramiento sobre la clasificación de los trabajadores, evaluando si una persona cumple los criterios legales para ser considerada contratista independiente en el país en el que reside. Sin embargo, eso no implica necesariamente que el riesgo recaiga sobre el COR. Si posteriormente se determina que el trabajador es un empleado, la empresa podría seguir siendo responsable de los impuestos, sanciones u otras consecuencias que se deriven de ello.
¿Qué es un empleador oficial?
Un «empleador oficial» (EOR) contrata legalmente a un trabajador en nombre de una empresa, normalmente en un país en el que dicha empresa no cuenta con una entidad jurídica propia.
El EOR asume responsabilidades en materia de recursos humanos y gestión laboral, tales como:
- Creación de contratos de trabajo que cumplan con la normativa local
- Gestionar las nóminas
- Retenciones e informes fiscales
- Realizar las cotizaciones obligatorias del empresario y del trabajador a los programas sociales
- Gestión de las bajas remuneradas
- Cese y salida del servicio
La empresa contratante se encarga de la gestión del trabajo diario del empleado, mientras que la EOR asume las responsabilidades legales y administrativas derivadas de su contratación.
Contratista oficial frente a empleador oficial: ¿cuál es la diferencia?
A la hora de decidir entre un modelo COR y un modelo EOR, las diferencias clave se reducen al tipo de trabajador al que se adapta cada modelo.
Los autónomos suelen tener mayor autonomía a la hora de organizar su trabajo y pueden prestar sus servicios a varios clientes.
Por lo general, los empleados trabajan bajo una mayor dirección y control por parte de la empresa. La distinción jurídica varía según el país y puede depender de factores como el control, la independencia, la integración en la empresa y la relación financiera entre las partes.
¿Qué tienen en común los COR y los EOR?
Los COR y los EOR se encargan de muchas de las mismas funciones empresariales. Ambos pueden ayudar a las empresas a:
- Gestionar los pagos y las tareas administrativas
- Cumplir con los requisitos normativos específicos de cada país
- Gestionar a los trabajadores en varios países y con distintas monedas
Sin embargo, aunque sus servicios se solapan, los COR y los EOR se basan en regímenes laborales jurídicamente distintos.
¿Necesitas un contratista oficial o un empleador oficial?
La elección entre un COR y un EOR no es simplemente una cuestión de coste, rapidez o preferencia. La elección adecuada depende de si la persona es un trabajador autónomo o un empleado.
Un contrato de prestador de servicios (COR) resulta adecuado cuando se contrata a prestadores de servicios verdaderamente independientes para trabajos específicos de un proyecto o especializados. La relación debe cumplir los requisitos de clasificación aplicables en el país del trabajador.
Una EOR resulta adecuada cuando una empresa desea contratar a alguien en otro país sin constituir una entidad local.
¿Qué pasa si no estás seguro de si alguien es un empleado o un colaborador autónomo?
A veces, la distinción entre un empleado y un trabajador autónomo no resulta evidente a primera vista. La clasificación depende de cómo trabaje realmente la persona y de la legislación del país en el que se encuentre.
Entre los factores que las autoridades de empleo pueden tener en cuenta se incluyen:
- ¿Quién controla cómo y cuándo se realiza el trabajo?
- Tanto si se trata de un puesto fijo como de uno vinculado a un proyecto
- El grado de integración del trabajador en las operaciones de la empresa
- Si el trabajador aporta sus propias herramientas
- Si el trabajador colabora con otros clientes
Los criterios varían según el país, por lo que las empresas deben evaluar la relación a la luz de la legislación local antes de decidir si recurren a un COR o a un EOR.
¿Se pueden utilizar tanto un COR como un EOR?
Las empresas no tienen por qué elegir un único modelo para toda su plantilla. Por ejemplo, un ingeniero de producto en Alemania puede estar contratado a través de una EOR, mientras que un consultor de diseño en Argentina trabaja en virtud de un contrato de colaboración gestionado por una COR.
Algunos proveedores, entre ellos RemoFirst, prestan apoyo tanto a los empleados como a los autónomos a través de una única plataforma, lo que elimina la necesidad de gestionar cada tipo de trabajador a través de proveedores distintos.
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Nos encargamos de los contratos, los pagos, las nóminas, las prestaciones y los requisitos de cumplimiento normativo aplicables tanto a los empleados como a los colaboradores externos. La gestión de los colaboradores externos es gratuita. Las empresas que optan por pagar a los colaboradores externos a través de la plataforma RemoFirst abonan 25 USD al mes por cada colaborador externo. Los servicios de EOR tienen un precio a partir de 199 USD al mes por empleado.
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